Somo un equipo interdisciplinario que gestiona acciones solidarias, comunitarias e institucionales para que el cine regrese a las calles y se promueva la apropiación cultural de los espacios comunitarios.

Buscamos espacios donde las obras de realizadores audiovisuales sean vistas fácilmente por diversos públicos sin limitaciones de acceso, horario y dinero. Cuando la experiencia cinematográfica se cierra o hermetiza en teatros o salas de cine el acceso del público se limita de acuerdo a  sus sillas disponibles; al trabajador, estudiante o clandestino que llega en la noche a su casa  - barrio le es complejo coincidir con el inicio de las funciones y encontrar la puerta abierta esperándole, quizás no por mezquindad, pero si por el paradigma de la experiencia cinematográfica en espacios oscuros y silenciosos.

Reconocemos un movimiento de exhibición cinematográfica callejera al que nos sumamos con la convicción de aportarle a la descentralización y elementos a la política pública para la democratización de las artes y los saberes en los barrios periféricos y el Borde Sur de Bogotá.